-! Camarero ! Una servesita!
- Estrella?
- Claro!! cuanto es?
- un euro...
- What????????
Ya estaba en suelo Espa~ol!!!!! Que baratita, que fresquita y que rica, -deme otra!
Llame a varios amigos para celebrar, -que voyyyyyyyyy! Al Moy, al Pera, al Torrontera, a Jesús el peluquero lo llame mas tarde desde el bus. Un viaje pesado en autobús pero en la estación de Sevilla me esperaba toda mi familia, mis hermanos con sus cónyuges y mis sobrinos, mi hermana embarazadisima y con coche nuevo! mi madre cual magdalena, mi padre siempre sonriente, llegue,
y parecía que había estado fuera a~os y no varios meses; abrazos, besos, agarre a mis sobrinitos
uno por uno, y me sentí tan feliz, tan importante, tan satisfecho que todo habia merecido la pena,
tenia mucho que contarles, en casa con la emoción no recuerdo ni que me dio mi madre de comer,
pero si recuerdo que tomamos varias botellas de champán, la ducha de casa la disfrute como si hubiera
vuelto a mis diez a~os de edad, me puse cómodo y era una hora perfecta para ir a mi bar preferido, al Casagrande, alli buenos amigos y amigas me esperaban, asi que fui, y mas besos y abrazos, cerveza,
(digo cerveza?) -Una Cruzcampoooooooooooo!!! "Te echaba mucho de menos rubia jajajaj" parecía
mentira estar alli hablandoles a ellos, tocandolos, riéndonos. Fuimos a Gines donde mi grupo Malahierba estaba actuando, fue grandioso entrar en el bar y ver al Pera cantando con los ojos cerrados y Lito a su lado tocando y sonriendome, y el Pera sin poder verme hasta que pude acercarme tanto que le puse la mano en la rodilla y cuando los abrio, salto de jubilo, "el abuelo"!!! como el me llama, me proclamo por el micro y hasta pidio un aplauso para el americano, el Pera , mi Maestro el guitarrista Lito, mi amigo Jesús Barrera ( el otro neoyorquino), Amalia, Manu. Sentir tan dentro un pasado tan cercano que no podía ser pasado, parecía que nunca me hubiese ido ahora que estaba con ellos, ahora que estaba otra vez en mi casa.
Los diez días que tenia para hacer tantas cosas antes de irme de nuevo fueron tan pocos, tan buenos y tan mezquinos al mismo tiempo que cuando pienso en mi corta estancia en mi tierra la saboreo como si fuera un plato peque~o, exquisito del mejor chef del mundo, donde uno no sabe hasta que punto mereció la pena pagar tan alto precio para adquirir dicho plato. Después de estar con mi gente mas querida que al final es lo que importaba tenia que volver ha hacer la maleta, unas de las ultimas noches la pase con mi Angie, amiga incondicional, expareja de aquellos maravillosos veinte a~os cuando eramos tan felices, pero siempre y sobre todo mi mejor amiga. Esa noche la pasamos en su campo, en la sierra de Sevilla, ajenos al ruido de los pueblos y la ciudad, solo nosotros, comiendo cordero y costillas de cerdo a la chimenea, disfrutando de su compa~ia y de su afecto en la mas profunda tranquilidad y silencio en la naturaleza. Ayudandome a hacer el examen de conciencia de diez dias en mi tierra, diez dias incomprensibles, donde hubo de todo, bueno y malo y en los que de alguna manera senti no encajar, como si realmente me dividi y una parte de mi llego a mi casa de Tomares y la otra se quedo esperandome en Nueva York, Angela siempre con su filosa inteligencia y a la vez su gran sensibilidad, me dio la fuerza, la fuerza y los animos necesarios para volver a despedirme de todos y de todo para regresar a tierras esta vez menos extra~as.La ultima noche la recuerdo con tristeza, porque esta vez me iba de mi hogar sabiendo que tardaria mucho, muchisimo en regresar de nuevo, mi camino apenas estaba comenzando, una cena rodeado de mis sobrinas, sobrino, mi cu~ada Macarena, mi cu~ado Dani, mi hermano Miguel, mi hermana Carmen embarazada mi padre y mi madre, los veía a todos, con el jaleo de los ni~os, una escena tan cálida, tan natural, tan familiar, tantas veces hemos estado así todos, comiendo, riéndonos, son tantos los momentos que uno a pasado con su familia sin darse cuenta que en ese preciso instante, en ese momento me parecía estar observando un cuadro, como si lo viera desde fuera y quisiera grabar todo lo que veía porque se me estaba escapando de las manos, yo me tenia que ir después de la cena, mi padre me llevaría a la estación, mis hermanos fueron despidiendose de mi con la naturalidad de parecer un hasta la semana que viene, y fueron marchando a sus casas con el alboroto de mis sobrinitos a cuestas, a los que bese y abrace ajenos de que se despedían de su tito barba-pincha. Yo me fui hacia mi madre que se sentó en el sofá y me acurruque con ella, por que no decirlo, como un ni~o, con la cabeza en su pecho durante una hora, oliéndola y besándola, ella estuvo alegre y dandome bromas, se lo agradezco mucho porque la conozco muy bien y se cuanto le ha de doler mi partida.
Ella quisiera que fuéramos peque~os de nuevo, para arroparnos y tenernos a todos juntos en su mismo techo, lo dice mucho. Yo pase una hora abrazándola pensando que así era, volví a tener cinco a~os durante una hora deliciosa bajo la protección de mi madre.
Después la voz de mi padre me reclamo, metimos todo en mi coche, y nos fuimos, mi madre se quedo con lágrimas en en la puerta de mi casa, así que mi padre salio rápido, gracias papa otra vez.Pero ahora estando tan lejos de el, entiendo cosas que antes no veia ni por asomo, ahora, que he cambiado muchos habitos, y que cambio poco a poco mi forma de ser y de ver las cosas, creo estar mas cerca de pagarle lo que con ansia le debo, y mientras llega ese dia combato mi nosltalgia o mis tristezas pensando que por lo menos en este momento, lo estoy intentando.


Esta entrada se la dedico a mi familia por encima de todo, a los amigos que compartieron mis alegrias y mis penurias esos escasos diez dias que estuve en Espa~a antes de partir para las Americas de nuevo, y a todos esos amigos que no llegue a ver que gracias a Dios sois muchisimos.

